Creatividad e innovación para la resolución de problemas

En publicaciones anteriores hemos reflexionado sobre el camino de la innovación, la innovación como acto o actitud y el protagonismo de las personas en la innovación. En este artículo ofrecemos un enfoque práctico para desarrollar estas competencias profesionales y sus resultados.

El modelo que presentamos, basado en la metodología de Persona Global Inc. que comparto, podríamos denominarla como “Innovaciones: de los problemas a las oportunidades”. Con esta metodología podríamos contestar a las cuestiones presentadas por nuestra amiga directiva en la entrevista que recordamos en un artículo anterior y, desde ahí, facilitar el cambio buscado en aquellas reflexiones.

Los paradigmas: “… porque haberlos, haylos”

Probablemente, todos tenemos la experiencia de habernos encontrado ante situaciones cotidianas de nuestra vida, personas o acontecimientos y problemas de mayor o menor envergadura, ante los cuales debíamos optar, buscar una salida y… sin embargo, no se nos ocurría nada o sólo recordamos soluciones, opiniones y experiencias pasadas. Es verdad que estas, aunque nos permitían salir adelante, no satisfacían completamente nuestra necesidad del momento. Algo así como plantearse “qué zapatos ponerme” para una celebración y acabar con los de todos los días, aquellos que nos hacen estar más cómodos y luego racionalizar la “decisión” para justificarnos con expresiones como “no están mal”, “se anda cómodo con ellos”, “soportan bien el agua”…

Una realidad humana es el deseo de conocer el futuro. Al ser humano le asusta no poder controlar lo que va a suceder. Así, el futuro sería como una gran cueva oscura ante la que nos situamos por ley de vida. Y nuestra reacción por naturaleza es la tratar de anticipar, descubrir qué hay en esa cueva, en ese futuro; y para ello utilizamos la imaginación prospectiva.

Por distintas razones las personas no podemos vivir sin tener ideas o presupuestos sobre lo que nos deparará el destino. Junto a esto, todas las experiencias nos han ayudado a elaborar un sistema de conocimientos y de suposiciones que, desde la realidad vivida, nos apoyan en este descubrimiento cotidiano que es la vida.

El mencionado sistema de conocimientos está compuesto de experiencias “probadas” tanto propias como ajenas y elevadas a la categoría de norma o ley para conocer, reconocer y decidir. Cada persona, por su educación, cultura, raza, género, orientación sexual, … va perfilando su propio código o sistema de leyes que le permiten relacionarse eficazmente con su entorno.

Estos reglamentos no escritos o PARADIGMAS que guían todo nuestro proceso de conocimiento, se convierten en el tamiz y el filtro por el que cualquier acontecimiento o idea ha de pasar para incorporarse a nuestra experiencia. Son, por tanto, el punto de referencia para que el individuo acepte o no y valore de una forma u otra todo lo que percibe de su entorno.

Los paradigmas se parecen al color de los cristales de unas gafas a través de las cuales se mira el mundo. Dicho de otro modo, el hecho de que las lentes sean verdes hace que se vea el mundo de color verdoso. Pero el mundo no es verde.

En este sentido lo paradigmas son muy útiles ya que nos ayudan a entender, a relacionar, a conectar e integrar todas nuestras experiencias. Nos sirven para reconocer el mundo exterior porque nos proporcionan un modelo establecido útil para evaluar la información a medida que se nos presenta. Esto resulta especialmente eficaz para tratar con hechos y experiencias repetitivas. Son guías de orientación que nos permiten reaccionar rápidamente.

Sin embargo, los paradigmas, si bien los concebimos para facilitarnos la vida, en sí mismos nos impiden relacionarnos con ella, ya que por ellos y su propia naturaleza hacen que ignoremos –seleccionemos- parte de la misma. Esto fue uno de los descubrimientos más importantes de la metodología científica y perfectamente aplicable a nuestra vida cotidiana.

En el fondo se trata de un fenómeno ampliamente estudiado que consiste en el hecho de que en los seres humanos, nuestra experiencia genera expectativas y éstas condicionan nuestra percepción posterior. De modo que las personas, si no somos conscientes de ello, sólo vemos y oímos aquello que esperamos que acontezca. Con certeza, la percepción es definitivamente subjetiva.

Esta es la dificultad que nos provocan los paradigmas. Filtran la realidad de tal forma que podemos ser incluso fisiológicamente ciegos y sordos ante todo aquello que no encaja en nuestra definición de lo “esperable” dentro de nuestros paradigmas. Estos acotan la realidad, la enmarcan y limitan nuestra elección y nuestra perspectiva. Así, nos impiden encontrar enfoques, acercamientos y visiones nuevas de lo conocido.

Los paradigmas en sí mismos son buenos. Lo negativo es el uso que hacemos de ellos y, sobre todo, nuestra tendencia a mantenerlos indefinidamente. Dado que el mundo evoluciona sin parar, que estamos constantemente tomando decisiones y que los paradigmas cumplen una misión importante, debemos aprovechar esta situación: es necesario que cambiemos nuestros paradigmas.

Es decir, desde la claridad de quiénes somos y nuestra misión, visión y valores, para poder ser innovadores debemos romper las reglas y reglamentos que definen a nuestro mundo, a nuestra empresa, a la forma que tenemos de hacer negocios, el valor que le otorgamos a nuestros clientes… etc.

Creatividad: el antídoto

Si consideramos el efecto condicionante que los paradigmas tienen en nuestra adaptación a la realidad y que ésta se produce a través de las decisiones que tomamos, es claro que los paradigmas ejercen una interferencia limitadora de nuestras posibilidades. Por tanto, hemos de  incorporar algo que neutralice esta interferencia a la hora de tomar decisiones.

Nos preguntarnos: “si los paradigmas limitan nuestra capacidad de decisión, ¿hay algún antídoto?, ¿existe algo que active nuestra capacidad para la toma de decisiones?” La respuesta está en la creatividad que toda persona, por el hecho de ser humano, poseemos en mayor o menor medida. Son muchos los autores que señalan la importancia de la práctica de la creatividad en los procesos de toma de decisiones.

De todos es conocido que nuestro cerebro presenta una clara división central que lo subdivide en dos hemisferios, uno izquierdo y otro derecho. También es conocido que, si bien hay un constante “diálogo” entre los dos, cada uno de ellos ha asumido funciones claramente diferentes:

  • El hemisferio izquierdo es verbal, temporal, racional, digital y evaluativo.
  • El hemisferio derecho es visual, espacial, intuitivo, analógico y generativo.

Si reflexionamos acerca de las características de los hemisferios, descubrimos que la creatividad en el sentido artístico, es una de las funciones del hemisferio derecho que usa los sentidos. Como capacidad consiste en tener en cuenta “lo que podría ser” en lugar de lo que es, en ser capaz de ver combinaciones nuevas y diferentes, es decir, “darse permiso” para encontrar puntos de vista inusuales, diferentes. Sin embargo, las decisiones innovadoras, tanto en la vida personal como en los negocios, requieren tres capacidades más: apertura a la información, enfrentarse a lo incierto y aceptación del riesgo.

La idea clásica de la que partimos es que nuestra creatividad y eficacia a la hora de tomar decisiones se manifiesta de forma operativa y dependen principalmente de las cuatro capacidades creativas clave que pasamos a describir:

  • Apertura a la Información: capacidad para admitir e integrar datos, detalles, puntos de vista sobre la realidad, con independencia de su origen y naturaleza.
  • Holismo Mental: capacidad para utilizar de forma adecuada e indistintamente las funciones propias de los dos hemisferios cerebrales.
  • Enfrentarse a lo Incierto: capacidad para convivir con la incertidumbre y retrasar la elección final.
  • Aceptación del Riesgo: capacidad para elegir y rechazar disponiendo teóricamente de todos los datos posibles sobre el tema y planificar acciones alternativas que neutralicen en alguna medida el riesgo aceptable.

¿Tiene todo esto algo que ver con la toma de decisiones?

La toma de decisiones

Hasta ahora hemos pretendido dejar claro que es un hecho la necesidad que tenemos de tomar decisiones constantemente. Por otra parte, que los paradigmas nos limitan en este proceso, mientras que la creatividad nos permite desarrollarlo.

El estudio de estos procesos decisionales es antiguo. Los especialistas en el tema reconocen en dicho proceso al menos cuatro fases o etapas, aunque las nombren de forma diferente.

La primera de las cuatro etapas del proceso de toma de decisiones la denominaremos “identificación del problema”. Se trata de definir, acotar lo más exactamente posible aquello sobre lo que necesitamos tomar una decisión. Así, una correcta identificación nos permite convertir un problema en una oportunidad. Es como enfocar correctamente el objetivo de una cámara antes de disparar la foto.

La “búsqueda de alternativas” representa el segundo momento. Ante el problema definido necesitamos explorar y generar, sin críticas ni prejuicios, el mayor número posible de opciones que podrían dar respuesta a nuestro problema-oportunidad.

Una vez definidas las posibles soluciones, en un tercer paso hemos de “evaluarlas” todas conforme a los criterios que previamente hemos debido establecer.

Por último, hemos de comprometernos con una opción. Tenemos que “seleccionar” una de las potenciales soluciones propuestas y apartar el resto; en este punto del proceso asumimos los riesgos que esto conlleva, al tiempo que rechazamos las demás alternativas.

En este momento ¿cómo podemos relacionar todo lo que hemos visto sobre la creatividad con el proceso de la toma de decisiones?

Capacidades creativas y fases para decidir

En cada una de las cuatro fases de este proceso, la creatividad interviene de una forma decisiva iluminando especial y técnicamente con una de las cuatro capacidades citadas más arriba. Más concretamente:

  • Identificar: en esta primera fase se requiere la intervención de la creatividad a través del interés por la información, los datos, puntos de vista sobre el problema que nos ocupa. Asimismo requiere estar preparados para aceptar y trabajar con distintas fuentes de información. O lo que es lo mismo, requiere la habilidad para abrirnos a la información para enmarcar correctamente el foco de la decisión.
  • Buscar: una vez identificado aquello sobre lo que queremos tomar una decisión, conviene actuar en esta fase a través del uso armonioso de la lógica y la creatividad con los dos hemisferios cerebrales (holismo mental o cerebral), si bien , facilitar la acción del derecho es clave en la fase de búsqueda de soluciones posibles. Esta es una habilidad que se aprende y requiere una acción voluntaria para aproximarse de forma global (holística) al objeto de la decisión.
  • Evaluar: en el momento en que disponemos de distintas vías o alternativas bien definidas para solucionar nuestro problema, la creatividad nos provee de la habilidad para convivir con lo ambiguo, lo que facilita poder retrasar la elección o rechazo de alternativas. Estas deben ser juzgadas en plano de igualdad y a través de todos los criterios previamente elegidos.
  • Seleccionar: cuando sabemos hasta qué punto cada opción satisface nuestra necesidad (objeto decisional) debemos implementar nuestra capacidad (mayor o menor) para actuar decisivamente en presencia de posibles costos y /o fallos. Implica la voluntad de compromiso con una de las soluciones desde un respeto realista por el riesgo, que siempre está presente. Desde la capacidad creativa de aceptación del riesgo desarrollamos la flexibilidad necesaria para crear planes de implementación de los cambios y planes de emergencia, con lo que minimizamos el riesgo dentro de lo posible.

Existe toda una gama de herramientas (técnicas, ejercicios,…..) complementarias que materializa la aplicación y el desarrollo de las cuatro capacidades creativas en cada una de las cuatro fases comentadas para el  proceso de la toma de decisiones personales y de grupo.

Perfil diagnóstico personal

A partir de las investigaciones del Dr. Shepherd y posterior diseño de un cuestionario validado, Persona Global Inc. hace una gran aportación a este tema a través del perfil diagnóstico personalizado sobre el nivel personal de desarrollo de cada una de las citadas capacidades creativas. La formulación definitiva está sujeta a derechos de la organización Persona Global Inc.

Cuando aplicamos esta metodología en las organizaciones, tras la cumplimentación online de dicho cuestionario, generamos el perfil-diagnóstico que refleja de forma combinada el nivel de desarrollo de las cuatro capacidades creativas del sujeto evaluado y su posible impacto en el entorno profesional.

Cada perfil resultante supone diferentes actitudes y tendencias a la hora de tomar decisiones. En el diagnóstico explicamos cómo el nivel de desarrollo “actual” de las cuatro capacidades afecta a la toma de decisiones innovadoras y cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada profesional en lo procesos decisionales. Así mismo, ofrecemos recomendaciones personales para -si lo desea- superar dichas debilidades con un trabajo sistemático. Con esta herramienta, además, se puede analizar el impacto que cada profesional puede ejercer en los procesos -tanto individuales como colectivos- de toma de decisiones, en los que participa, además de tener en cuenta el rol profesional desde el que lo hace.

Por medio de las personas que las componen y a través de las decisiones que no pueden dejar de tomar, las empresas pueden mejorar su eficacia y por lo tanto, su productividad innovadora.

Si además de tomar decisiones, decidimos de forma innovadora, con el uso de la creatividad y la lógica de forma combinada, con dinámicas que permiten la colaboración e integración de las personas, estaremos diseñando un futuro diferente y alineado con los resultados que hemos decidido conseguir.

¡Buen viaje… hacia la cultura de la innovación!

¿Puedes compartir con nosotros?

  • ¿Serías capaz de identificar algún paradigma de tu empresa o departamento y formularlo a modo de artículo de una ley?
  • ¿En tu entorno profesional la creatividad e innovación es una realidad cultural? ¿es tarea de unos pocos? ¿de nadie?
  • ¿Tienes experiencias de práctica de metodologías creativas para la innovación?
  • ¿Puedes recomendar alguna lectura al respecto?

Ahora, te invito a ver un vídeo de dos minutos sobre algunos de los puntos que hemos comentado:

https://www.personaglobal.com/about-us/videos/innovative-decision-making-150

Saludos cordiales,

Juan José Roca

Consultor para el desarrollo de habilidades directivas y de equipos

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